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¡OPINIÓN! LETRAS DE JUAN GABRIEL


  • Morena somete a aspirantes al ‘Pacto de Toluca’; todos en unidad.

  • “No se discutirán encuestas”, aclara el líder nacional Mario Delgado.

  • Marcelo Ebrard el más ovacionado; Adán Augusto enfrió los ánimos.

  • Por el Estado de México Delfina Gómez fue la más aplaudida y visible.

  • Higinio Martínez Miranda, la decadente figura política de la izquierda.


POR JUAN GABRIEL GONZÁLEZ CRUZ

Los más destacable del evento masivo de Morena en Toluca, este domingo 12 de junio, fue que la dirigencia nacional comprometió a los aspirantes a la presidencia de la República en el 2024 y a quienes sueñan con gubernatura mexiquense en el 2023, a mantener la unidad del partido y a no discutir la encuesta como único método para la designación de las candidaturas de las elecciones por venir.


A mano alzada Mario Delgado les metió la “camisa de fuerza” con la que tratará de evitar berrinches y desacuerdos que puedan afectar la ruta de triunfalismo en la que ya se enfiló la Cuarta Transformación. Todos firmes en torno a la figura del presidente Andrés Manuel López Obrador.


Fue un evento con tirada nacional y resonancia local, convertido –como se esperaba- en una guerra de desgañitados simpatizantes en torno los presidenciales que se dieron cita: Marcelo Ebrard Casaubon; Adán Augusto López Hernández y Claudia Sheinbaum; así como hacia los aspirantes por la gubernatura: Delfina Gómez, Horacio Duarte, Higinio Martínez, Pedro Zenteno y Fernado Vilchis.


Por el lado de los suspirantes del 2024 el más coreado y aplaudido al tenor de “presidente, presidente” fue el canciller Ebrard; el segundo más ovacionado fue el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, quien agradeció las muestras de apoyo pero enfrió el llamado “aplausómetro” con la siguiente frase: “Ni antes ni antes ni después, los tiempos del señor (AMLO) son perfectos, todo llega a su tiempo, ahora es tiempo de la unidad, es el tiempo de la Transformación del país”.


Para el caso del Estado de México a quien vitorearon por encima de todos los aspirantes fue a la Secretaria de Educación Pública; su nombre se escuchaba y se veía prácticamente en todos los espacios de la multitudinaria concentración del Teatro Morelos; desde una pancarta mal escrita hasta fotografías en tercera dimensión, vinilonas y sobretodo gritos “Delfina, Delfina” fueron parte de esa movilización direccionada que nunca se esperaron personajes como Higinio Martínez Miranda.


Por cierto, Mario Delgado ya puso fechas para el proceso mexiquense. Antes de 10 días emitirá la convocatoria para selección del o la responsable de los comités de defensa de la Cuarta Transformación; y aunque dijo que a más tardar el 20 de junio se tendrá a quien en realidad será el candidato o candidata, lo cierto es que se refería al 20 de septiembre, pues al interior de Morena se ha planeado un lapso de tres meses para la inscripción de interesados, su proyección territorial (campaña de posicionamiento en la entidad) y la aplicación de encuestas.


Como se había anticipado y bajo la instrucción que se dio desde Palacio Nacional, ninguno de los oradores increpó al PRI del Estado de México ni al gobernador, Alfredo del Mazo Maza; a lo máximo que se acercaron los discursos fue arengar la alternancia y el cambio de régimen en esta entidad. No hubo rudeza innecesaria.


Siendo realistas el evento no juntó a los más de 20 mil simpatizantes de la 4T que se habían proyectado, porque dicha cantidad no cabría en la explanada y alrededores del Teatro Morelos; pero tampoco se puede desdeñar la movilización de los morenistas en la capital del estado donde la principal señal fue básicamente de disparo de salida rumbo al 2023 y 2024, pero en orden, disciplina y unidad, algo que históricamente le cuesta trabajo a la izquierda del país y no se diga del Estado de México, más cuando les mandan la orden de “quietos todos aquellos que no se tengan que mover.”



CANCIÓN, DICHO O REFRÁN

Se aclimatan o…

Interesante resultó que sólo cuatro de los cinco aspirantes declaradamente abiertos por la gubernatura del Estado de México hayan subido al templete: Delfina Gómez, Horacio Duarte, Higinio Martínez y Pedro Zenteno; los otros dos y en su calidad de alcaldes se quedaron a ras de suelo: Fernando Vilchis (Ecatepec) y Mariela Gutiérrez (Tecámac). A Delfina, Horacio, Higinio y Pedro los colocaron -todos juntos- en la parte izquierda del presídium, atrás de los personajes nacionales y estelares y tuvieron que agarrarse de la mano cuando Mario Delgado signó el “Pacto de Toluca” para garantizar la unidad del partido en la designación de las candidaturas. Como se esperaba el Subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez no asistió y su gente tampoco se movilizó, pero llama la atención que entre sus colaboradores se asegura que el dirigente nacional Mario Delgado nunca le corrió la atención al dos veces candidato a la gubernatura.


Esa canción de Oscar Athie: “Fotografía”…

Cuando se dice que Morena necesita a un candidato entero, saludable y en sus cabales, nos referimos a la integridad física y emocional, además de la madurez y trayectoria política, para manejar un estado con 18 millones de habitantes. Es en serio, la izquierda tiene en el 2023 la gran oportunidad de ganar por primera vez las elecciones de gobernador en esta entidad. Seamos sinceros, el tiempo de Higinio Martínez Miranda ya pasó y su debacle –en toda la extensión de la palabra- se demuestra en cada aparición pública. Al senador se le nota forzado, molesto, achacoso y apático; en sus discursos hay una gran derrama biliar, irritación, rencor y un claro hilo de venganza política. Amén de que de pronto la dicción lo lleva a caer en el “lenguaje alienígena”, a Higinio le es cada vez más imposible deshacerse de esa canción que dice: “Flaco, ojeroso, cansado y sin ilusiones…”

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