La perrita ladra que ladra
- Redacción: La Noticia Es

- 26 jul
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Norberto Hernández Bautista:
—Solo me acerqué a la compañera y que se la suelto: soy frío como el viento, peligroso como el mar.
—¿A quién se le ocurre mi estimado Caballo? ¡Así solo consiguiste espantarla!
—No compa Meli, que veo su cara de ¡qué onda con este vato! Luego, luego que la compongo, que le digo: no se preocupe compañera, yo no nací para amar.
—No sé si logres enamorarla así, tengo mis dudas; lo que estoy seguro es que se murió de risa. Una de Chente o la “chica de la boutique” hubiera sido más acorde con tus planes de conquista. Lo rescatable fue que lo intentaste; eso habla bien de ti. En una de esas acepta ir al micheladas. Nomás junta unos varos; no vaya a ser que se eche varias y luego no te alcance para pagar la cuenta.
—Nada de eso compa, primero un cafecito para medir el terreno. En una de esas me deja dormido en el antro y se cambia de mesa. Total, todavía tengo un as bajo la manga: “que daño puedo hacerte con quererte, si no me quieres tú yo te comprendo”.
—Jaja, de que eres tenaz, lo eres; con un poco de suerte, la cosa se puede componer. No siempre triunfa el más guapo sino el más labioso. Y vaya que tienes rollo, hasta pa' repartir.
—Luego seguimos con estas cosas del amor compa. Aquí las paredes hablan.
—Qué chisme le cuenta acá mis ojos don Melitón. No creo que hayan hablado de cosas razonables. El Caballo no llega a tanto. Seguro le platicó de otra de sus conquistas amorosas.
—¿Qué come que adivina doña Cláusula?
—No soy adivina; la chava me contó. La vi muerta de risa. Le pregunté ¿y tú, de qué te ríes? Y no pues, yo hubiera hecho lo mismo. Te pasaste Caballo, eso de: yo no nací para amar. Nomás quemaste al divo de Juárez. Ya te pareces a la perrita de Trump, que la caga y la caga.
—Ahora qué hizo ese güey compañera, cuente que ya ve que en La Blanca nada más estamos esperando una voz de la compañera presidenta y nos lanzamos con toño.
—Pues yo no sé que sea eso del ICE, mejor que don Melitón nos diga qué onda.
—Sí, la presidenta fue invitada por el presidente Trump a la final mundialista. Como sucedía con López Obrador, un grupo numeroso de paisanos la recibió con gusto. Eso motivó una reacción del empresario Salinas Pliego que compartió en X una publicación con la frase: “ICE, haz lo tuyo”. Fue un hecho denigrante, por la violación a los derechos humanos cometidos contra los migrantes, especialmente contra los paisanos.
—Este tipo es un animal don Melitón.
—No compañera, es un hijo de su…
—Calmados amigos. Es un actor que juega su juego. La presidenta le respondió bien y el país salió fortalecido con la celebración de la Copa Mundial. Donde la presidenta Sheinbaum sigue enfrentando su mayor debilidad es dentro de su propio movimiento. Con frecuencia, ni los gobiernos de Morena ni la dirigencia del partido acompañan políticamente sus batallas públicas. Termina enfrentándolas sola.
—¿Cómo es eso don Melitón? ¡suéltela para ver si nos organizamos con este animal!
—A la perrita de Trump le dolió que le dijeran eso: perrita de Trump. Ninguno de sus gobiernos o la dirigencia del partido organizó una campaña con ese eslogan. ¿Se acuerdan de las máscaras de Salinas en Reforma? Ahí tienen la respuesta.
—Olvídate del amor, Caballo. Ahí está tu verdadero negocio. Vender peluches de la perrita de Trump en La Blanca. Llévelos, llévelos.




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