¡OPINIÓN! LETRAS DE JUAN GABRIEL
- Redacción: La Noticia Es

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La fracasada Reforma Electoral y la tesis de los “Mea Culpa” para seguir igual.
Sin discursos. Morena ya tiene elementos para romper con PT y PVEM.
El “ni los veo, ni los oigo” de Macarena Montoya, Secretaría de Salud.
Zinacantepec: las sombras que persiguen a quienes hoy buscan el poder.
POR JUAN GABRIEL GONZÁLEZ CRUZ
“La culpa no es del indio sino del que lo hace compadre” o “Cría cuervos y te sacarán los ojos”. Esas serían las dos frases que como anillo al dedo resumirían el colapso de la Reforma Electoral de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
Lo risible es que el fracaso fue consumado no por la oposición (PRI, PAN y MC) como se hubiese esperado si estos partidos tuvieran los votos necesarios, sino por los aliados de Morena que lo han tenido todo y en abundancia: Partido del Trabajo y Partido Verde.

Ahí están sus víboras, ahí están sus alacranes, ahí están sus tepocatas. ¿Cuántas veces, innumerables ocasiones, en este y otros espacios se le advirtió a Morena lo caro que estaba pagando el acompañamiento de petistas y ecologistas, partidos que por sí solos no ganan un distrito de mayoría ni sostendrían su registro y por ende tampoco alcanzarían financiamiento público para subsistir en el mapa político nacional?
Pero entre todo este ruido de la fracasada Reforma Electoral federal también ha surgido la “tesis de los culpables para seguir igual” y que no quede en el régimen morenista la responsabilidad de no haber cambiado las reglas del juego que le prometieron a los mexicanos: menos “pluris”, menos dinero a los partidos, menos gasto en elecciones, etc., etc., etc.

Y la mejor forma de comprobar si fue una treta consensuada, es viendo si en las próximas elecciones del 2027 continúa la alianza Morena-PT-PVEM. Si a los aliados les siguen dando candidaturas, siglados, espacios en gobiernos estatales y municipales, diputaciones para tener bancadas y por ende recursos públicos, la Reforma Electoral habría sido una puesta en escena, un circo de tres pistas o mejor dicho, de tres partidos.
La presidenta Sheinbaum y Morena tienen elementos suficientes para romper la alianza, de lo contrario terminarán por legitimar lo que nunca quisieron cambiar.
CANCIÓN, DICHO O REFRÁN
Kalimán: serenidad y paciencia…

Al respecto y hace unas horas, tanto el Secretario General de Gobierno, Horacio Duarte Olivares como el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado de México, Francisco Vázquez Rodríguez, ambos personajes determinantes y operadores del ajedrez morenista estatal, se pronunciaron de manera diferente respecto al rechazo de la Reforma Electoral de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, principalmente en torno a la postura que tomaron los aliados de la 4T: Partido Verde y Partido del Trabajo.
Lectura equivocada
Para Duarte Olivares la decisión de algunos partidos representa una lectura política equivocada frente a lo que la ciudadanía ha expresado sobre la necesidad de transformar el sistema democrático y con la votación cada fuerza política dejó en claro quien respalda los cambios necesarios y quiénes decidieron no hacerlo. Aun así, dijo Horacio, en el gobierno del Estado de México seguirá el diálogo institucional continuará en el marco del respeto y la pluralidad con todos los partidos políticos.
No hay ruptura
Por su parte Francisco Vázquez aseguró que no habrá ruptura ni represalias contra los aliados de Morena (PT y PVEM) y afirmó que la coalición de la Cuarta Transformación sigue firme. “No nos han dado la espalda, tenemos el gobierno federal, el gobierno del Estado de México, los números nos avalan. Queremos cumplir con lo que la gente ha pedido y una reforma electoral actualizada no cambia la situación con nuestros aliados, hay que superarlo, vamos a seguir en alianza… No habrá represalias ni tiembla la coalición”
“Ni los veo ni los oigo”…

En las últimas horas fue exhibido en redes sociales un video en el que personal del Centro de Salud Urbano IMSS-Bienestar de Nezahualcóyotl se manifestaba a las afueras para exigir la destitución de su Jefa Jurisdiccional, a quien acusan de discriminación, acoso laboral y retención de insumos para el trabajo. Dentro de este nosocomio estaba nada más y nada menos que la Secretaria de Salud estatal, Macarena Montoya Olvera quien al salir y percatarse de la protesta aplicó la de Carlos Salinas de Gortari: “Ni los veo, ni los oigo”, así, como le ha hecho con las múltiples inquietudes de médicos, enfermeras y personal operativo, bueno Macarena ni siquiera se ha despeinado para atender los bloqueos y gritos de pacientes cuando exigen atención y medicamentos. Si bien varias de estas movilizaciones están orquestadas desde el seno del sindicalismo charro, que ha visto trastocados sus beneficios e intereses, también es un hecho que la actual secretaria ha utilizado este argumento para justificar un total desentendimiento frente los problemas que atañen al sistema de salud público mexiquense, es decir, todo es “un complot”. Pero lo que de plano rayó en un acto de imprudencia y prepotencia en los hechos de este miércoles, fue cuando Macarena Montoya -custodiada en todo momento- abordó una camioneta y su chofer -sin el menor cuidado al volante- les aventó la Suburban a los manifestantes. Me pregunto si en un escenario similar la gobernadora, Delfina Gómez Álvarez hubiera actuado de la misma manera que Macarena… por supuesto que no, la maestra ya pasó por peores circunstancias -como las inundaciones de Chalco- y ha enfrentado las crisis sin alterar los ánimos ni poner en riesgo a la población. Pero no todos en su gabinete entienden eso de “El Poder de Servir”.
Una de policías y ladrones…

En política local suele repetirse una máxima incómoda: el pasado siempre alcanza a quienes pretenden volver al poder. En el Valle de Toluca diversas voces comienzan a recordar la trayectoria de José Luis Álvarez Orozco, personaje originario de Almoloya de Juárez, cuya carrera dentro de corporaciones de seguridad pública y la política municipal vuelve a colocarse en el centro del debate, ante versiones que lo ubican como aspirante a la alcaldía de Zinacantepec en el 2027, no tanto por Morena, sino impulsado por Proyecto 21 que dirige alcalde de Toluca, Ricardo Moreno Bastida. Recordemos que Álvarez Orozco construyó su trayectoria a partir de su formación policial, lo que le permitió integrarse a distintos espacios dentro de instituciones de seguridad pública municipal y estatal. Durante años transitó por diferentes municipios, entre ellos Atlacomulco, Tejupilco, Toluca y Zinacantepec, además de tener presencia en corporaciones de Michoacán. En ese camino, se dice, tuvo cercanía con figuras políticas influyentes del priismo mexiquense, entre ellas el exgobernador Arturo Montiel Rojas, relación que habría facilitado su llegada a posiciones estratégicas dentro de áreas sensibles como la seguridad pública. El problema no es únicamente su trayectoria administrativa, sino las compañías que —según versiones que circulan desde hace años— habría tejido durante su paso por esas responsabilidades. En municipios donde José Luis ocupó cargos directivos en seguridad, particularmente Atlacomulco y Toluca, se señala que tuvo contacto con personajes considerados antagonistas de la seguridad pública, algunos de ellos con abiertos vínculos en Michoacán. Estas versiones adquieren mayor relevancia al recordar el paso de José Luis Álvarez por el cabildo de Zinacantepec como primer regidor, en el 2019–2021, cargo que casi le cuesta la vida tras aun atentado fraguado por el alcalde morenista Gerardo Nava Sánchez, quien fue detenido, juzgado y sentenciado por homicidio en grado de tentativa. En esa administración de Zinacantepec comenzaron a registrarse señalamientos sobre el manejo de la seguridad pública municipal y el perfil de algunos mandos policiacos que llegaron a ocupar posiciones clave dentro de la corporación. El solo planteamiento de esa posibilidad genera preocupación, pues no se trata únicamente de una disputa política o de una rivalidad entre grupos, se trata de un debate de fondo sobre los perfiles que deben ocupar posiciones de poder en un municipio que, como muchos otros del Valle de Toluca, enfrenta desafíos crecientes en materia de seguridad. De José Luis Álvarez Orozco se seguirá hablando de aquí en adelante y en múltiples espacios, sobre todo a la hora de sus resultados como subdirector operativo de la policía de Toluca, tarea que combina con sus pretensiones por la alcaldía de Zinacantepec… ha de tener mucho tiempo este policía de formación como para andar más en la grilla que persiguiendo delincuentes.




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